AMIGOS IMAGINARIOS:Filantropía, escapismos y bonitas canciones
Amigos Imaginarios acaban de sacarse de la manga uno de los mejores discos del panorama nacional actual. Un disco que destila pasión por las cosas reales, hilvanado por músicos con espíritu de músico. Errante, cabezota y enamoradizo. Aunque, cuando el camino se adereza, se aproximan seguros creando con manos de orfebre. Hecho como cuando una abuela le hace un jersey de lana a su nieto, antes de que llegue el invierno. Un disco con alma analógica hecho con bisturí digital. El Maestro de Houdini es la primera obra de Amigos Imaginarios, sin que el prefijo Santi Campos llame a todas las ondas que se precien. Y aunque líricamente sigue siendo un disco Campos 100%, está claro que a nivel musical se nota que es el trabajo de un equipo. Excelentes músicos que han insuflado a cada canción justo lo que necesita. Economía de creación al servicio del oyente diría yo. O hacer lo que a uno le da la gana y hacerlo con gusto. En cualquier caso, uno percibe que los Imaginarios creen en lo que hacen y lo hacen bien.
Con aliados tan potentes como Brad Jones mezclando la mayoría de los temas, y alejados de las normas que imperan la producción musical actual, Los Imaginarios cebados con un rabioso espíritu de independencia, han decidido coger el toro por los cuernos y editarse ellos mismos el disco a través del sello creado para la ocasión, Banjo Records. Una gran aventura que empieza a cabalgar con el mejor de los equipajes: una obra hecha con gran estilo y clase, con sabor a añejo y con alma de clásico.
Con el disco aún sin masterizar sonando constantemente en mis auriculares, aprovecho la llegada de Santi a la ciudad condal para mantener una charla con él. Estaba prevista una entrevista con toda la banda que al final no pudo ser. Así que lo cito en el Bar Ramon para un tête a tête. Whiskey. Y… rec.
Cuéntame la progresión de Santi y Los amigos Imaginarios a Los amigos Imaginarios a secas
Es muy chula. Yo llegué a Madrid hace más de siete años desde Castellón. Enseguida grabé un disco titulado Pequeños Incendios, con el que hice una minigira con una banda formada por algunos amigos. Aunque duró poco y enseguida lo dejamos. Entonces me metí en temas de logística musical montando giras y trabajando para Rock Indiana. De repente, Indiana fichó a un grupo que se llamaba Nominees y me gustaron mucho. Un rollo muy americana, muy bien hecho. En ese grupo estaban Esther, Chumi y Sebas. Es decir, casi todos los Imaginarios. Su guitarrista les dejó. Yo les había pedido montones de veces unirme a ellos y siempre me decían que no, por el tema de que yo era Santi Campos y el rollo del nombre, cuando al final eso no significa nada. Al final, como no encontraban guitarrista, me llamaron y empecé a tocar con ellos como Nominees a la vez que eran mi banda para mi disco Amigos Imaginarios, el anterior a Invierno Secreto. Empezamos a tocar mucho juntos y yo les pedí que fueran mi banda. Y, después de varios cambios fue cuando Charly entró a los teclados y de repente nos dimos cuenta que éramos un grupo. Entonces ¿Por qué coño nos llamamos Santi Campos y los Amigos Imaginarios, cuando es grupo? Así que en ese momento pasamos a ser los Amigos Imaginarios.
Cuéntame cómo habéis llegado a El Maestro de Houdini
Terminamos la gira del Invierno secreto y enseguida nos pusimos a grabar este. Pero enseguida nos liamos. Al principio tenía que ser algo muy rápido, grabado en un estudio de Madrid y mezclado por nosotros, pero enseguida empezó a crecer la ambición: ¿Y por qué no autoeditamos el disco y creamos un sello? ¿Por qué no lo hacemos a lo grande? ¿Por qué no nos lo mezcla alguien de fuera? Y todos estos por qués tuvieron respuesta y nos lanzamos a la piscina. El proceso de grabación fue muy chulo porque queríamos que fuera todo de verdad. Si necesitábamos un piano o un hammond de verdad los alquilábamos. Nada de efectos digitales. Usamos amplificadores acojonantes, como un AC-30 del 62 y multitud de guitarras antiguas de los 50’s y 60’s que nos dejaran nuestros amiguetes.
Al decir “de verdad” tengo la impresión de que no te identificas mucho con el sonido de las grabaciones actuales. ¿Te parece que todo suena poco real?
Todo lo que suena lo conozco. Y nosotros queríamos sonar como los discos que nos molan, y esos discos suenan de una manera. Están hechos a la antigua. Básicamente porque los discos que nos molan son antiguos. Pero bueno, tampoco sé si al final hemos conseguido esto que buscábamos, aunque lo pretendíamos…
¿Crees que uno es capaz de darse cuenta cuándo está consiguiendo lo que realmente quiere? Aquella conciencia de que estás haciendo algo grande
No. De hecho, el resto del grupo me va a matar y creo que ellos tendrían que estar aquí, pero yo siempre tengo la sensación de ser muy pequeño. Nunca tengo la sensación de hacer algo grande. Incluso me da vergüenza enseñar mi música. Lo hago porque llevo muchos años y porque mi criterio no es el que vale. En el fondo creo que mi criterio no vale una mierda. A veces en lo único que confío es en que creo que hago algunas letras bonitas. Cuando lo leo digo: – Joder que guay. Pero me oigo cantar y me digo: – que tío más asqueroso. Me veo tocar y digo: Joder cómo toca Joe (Nd.R. guitarra de los Midnite Travellers). Lo que no me gusta de esta entrevista es que sea entre tú y yo, porque me gustaría que estuviera toda la banda. Pero hablando de mí, los dos valores positivos que veo son algunos trozos de letras y mi actitud encima de un escenario. Porque encima de un escenario me da igual ser pequeño que grande, porque allí es donde realmente quiero estar, es mi vida. Mi vida es ese trocito y allí me lo paso de puta madre y creo que la gente también se lo pasa de puta madre.
Tom Waits decía que para saber si un disco era bueno lo enterraba durante 5 años en su jardín y si al desenterrarlo seguía gustándole, entonces es que había pasado la prueba del algodón. ¿Cuándo eres consciente que has hecho una buena canción o un buen disco?
Yo soy consciente a los diez minutos de hacerla. A la media hora ya no me gusta. Y ya no me vuelve a gustar más.
Cómo se compone en los Imaginarios
Yo estoy todo el día haciendo canciones en casa. Entonces si un día en el ensayo estamos aburridos me pongo a tocar una canción nueva. Entonces todos se pegan y ya está. Todo parte de una estructura clara que la hago yo y a partir de ahí lo tratamos todo el grupo. Si de repente Chumi hace un riff de bajo que mola mucho, lo respetamos y quitamos cosas para darle protagonismo. Lo que cree todo el grupo que es mejor para la canción, se va quedando en ella. Este proceso es sin hablar demasiado y tocando mucho. Yo creo que la música es vaciar más que llenar. La primera vez que tocas una canción es un montón de instrumentos tocando muchas cosas, la última vez que la tocas es la canción. En este proceso de vacío se trata de llegar a acuerdos y respetarse los unos a los otros para el beneficio de la canción.
Recuerdo que le oí decir a Chris Robinson en la gira del Amorica que lo más importante en la música son los silencios y que das cuenta que avanzas cuando sabes dotar a tu música de respiros.
Estoy totalmente de acuerdo. Y además creo que el problema de muchísimos grupos que veo actualmente es que no respetan los silencios para nada y que siempre están arriba y eso es un problema porque el público queremos que nos sorprendan y no sorprendes con canciones buenas, sorprendes con dinámicas, con groove. Que de repente, después de una canción hipercañera te venga la canción más arrastrada del mundo. Aunque otra cosa que odio aún más son los grupos que están todo el rato arrastrados. Lo que se tiene que conseguir es lo que en el cine se llaman efectos especiales.
Tus letras siempre me han parecido tristes
Y en la vida no. Pues es así. Ya no sé que responder. Me lo han preguntado tantas veces que ya no sé que responder. Mis letras son yo también. Son yo totalmente. Supongo que la mierda la suelto ahí. Y así luego no se la tengo que soltar a los demás.
Pero, ¿No crees que a veces es mucho más sencillo hacer una letra triste que una alegre?
Básicamente yo nunca he hecho una letra alegre, así que para mi es mucho más fácil hacer una triste.
¿Qué aspiraciones tienes con El Maestro de Houdini?
Bueno yo como decía Calamaro cuando le preguntaron si aspiraba al Grammy: -Yo soy más de aspirar que de Grammy.
Con el Maestro de Houdini ¿Habéis intentado crear un disco de principio a fin dotándolo de cierta coherencia o es más una colección de canciones?
No, nunca. De hecho una de las directrices de este grupo es que no haya ninguna coherencia, en el sentido que, si nos apetece grabar una canción jazz como es «La Hora de Cerrar» pues la hacemos, y si nos apetece hacer algo más pop o algo más rock pues también. Pero, cuando llega el disco, entonces sí queremos que el disco suene a disco. A LP. Con su cara A y su cara B incluso. De hecho la cara A es hasta el «El Invierno Secreto II» y la cara B empieza con «Lobos e Insectos». Tiene dos caras muy evidentes. Y me gustaría que la gente se escuchara el disco de esta manera. Para mi el orden de las canciones es muy importante.
De todas formas hay mucha gente que se compra un disco por una canción en concreto
Pero yo nunca hecho un single. En mi vida. De hecho «El Disco del Mes» es un single de mentira. Lo es porque tiene que haber uno, pero en realidad no lo veo necesario. De todas formas yo no soy de singles, soy de discos completos.
¿Qué es para ti hacer un buen disco?
Un disco que no se sienta en ridículo al lado de los discos que me gustan. Un disco que lo ponga al lado de Neil Young, Wilco, Los Beatles o Big Star y no se sienta pequeño. Nunca lo he conseguido. Pero eso sería básicamente mi idea. La idea de haber hecho un buen disco.
Andreu Cunill
Publicado en Ruta 66 en enero de 2008



deja un comentario